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Segovia: Riaza, Ayllón y Maderuelo (IV)

Jueves. Esta noche hemos tenido que cerrar la puerta del balcón. La temperatura ha descendido bastante. El desayuno, esta vez en el comedor. Fuera no habrá más de 13 grados. Nos lo sirve Teresa. No vamos a poder despedirnos de Paloma.

Recogemos las maletas. Un último vistazo a la habitación. Que no se quede nada. Y bajamos a recepción. Pagamos la cuenta y últimos consejos de Manolo y Teresa. En mi “planning” del día está incluida la visita a Ayllón y Maderuelo. Ambos catalogados como “uno de los pueblos más bonitos de España”. Ellos añaden Riaza a nuestra lista. Nos pilla de paso.

“El Dedo de Dios”

Abandonamos La Posada de Gallegos. Enseguida dejamos atrás “El Dedo de Dios”. Nombre que le han dado a una antigua torre defensiva. Todo un icono en Gallegos. Y nos vamos hacia Riaza. Llegamos en poco tiempo. Pueblo pequeño. Castellano. Nos gusta su plaza. Porticada y desigual. Llaman la atención las gradas de piedra que la bordean en uno de sus lados. El tráfico a su alrededor es un pequeño caos. Qué lástima!. Si no luciría mucho más. Aprovechamos para tomarnos algo en una cafetería de los pórticos. Pero dentro. Fuera sólo unos valientes pertrechados bajo sus chamarras. Finalizamos con una vuelta rápida por el pueblo. Y de nuevo al coche. Dirección Ayllón.

Ayuntamiento de Riaza

Nuestra GPSa no nos defrauda. Y nos vuelve a llevar por carreteras imposibles. Se ha empeñado en enseñarnos los pueblos de la zona. Ayllon es un pueblo medieval declarado Conjunto Histórico Artístico. Dejamos el coche fuera del casco urbano. La Plaza Mayor, centro neurálgico, está cerquita. Allí tenemos la oficina de turismo. Una de las más originales, chulas y bonitas que he visto. Está ubicada en la antigua iglesia de San Miguel. Pegadito a ella, un palacio del siglo XVI. Hoy sede del Ayuntamiento.

Oficina de turismo de Ayllón.

La plaza está animadísima. Nos damos una vuelta por ella. Desde aquí accedemos al Puente Romano a través de un arco. En algún sitio he leido que es una de las tres puertas que tenía la villa. Retrocedemos y nos volvemos a la plaza. Antes, pasamos por delante del Palacio de los Contreras. Monumento Nacional.

Plaza Mayor de Ayllón

Va siendo hora de comer. Se nos plantea un dilema. Buscamos un menú o picamos algo. Depués de pensarlo, decidimos picar alguna cosilla. Mejor viajar con el estómago ligero. Nos vamos al bar Rincón. En la plaza. En un rincón de la misma. Dónde va a estar si no!. Y pedimos. Ración croquetas, ración pimientos del padrón, ración revuelto boletus y ración patatas fritas. Yo me quedo esperando a que salgan las raciones. Y sale la primera. Las croquetas. La virgen!!. Pero eso son croquetas o pelotas de tenis??. Y encima doce!!. Solo con verlo ya estoy llena. No se me ha pasado el susto cuando llega la ración de pimientos. Para mí, que han puesto en ese plato la huerta entera!. Y queríamos comer ligero!. Rezo para que los huevos del revuelto sean de gallina y no avestruz.

Hemos cogido mesa en la terraza. Empieza el desfile de platos. A nuestro lado, unos chicos tomándose como aperitivo unos torreznos. No nos quitan ojo de encima. Nos comemos las croquetas y los pimientos como unos campeones. Abordamos el revuelto al límite de nuestras fuerzas. La ración de patatas ni probarla. Pedimos la cuenta a un camarero que anda por allí. “No se comen ustedes la ración de patatas?”. No hijo, no. No podemos con ella. “Si es que pensábamos que eran ustedes mucha más gente. Con lo que han pedido…Nunca habíamos visto esto”. Me quedo con las ganas de responderle con un “… que somos de Bilbao, la ostia pues!!”. Pero en vez de eso le volvemos a pedir la cuenta.

Lo mejor para bajar lo ingerido… subir hasta La Torre de La Martina. De origen árabe y una de las imágenes más conocidas de Ayllón. Desde aquí tenemos una estupenda vista de todo el pueblo. Allí mismo están también Los Paredones. Que nada tiene que ver con un “paredón”. Es la antigua muralla árabe. Con mucha, mucha, pero que mucha imaginación, nos hacemos una idea de cómo debía ser.

Torre de La Martina (Ayllón)more
Torre de La Martina (Ayllón)more

Descendemos de nuevo hacia el pueblo. Antes nos damos una vuelta por la bodegas que están a los pies de La Martina. Han aprovechado la ladera del monte para excavarlas.

Bodegas de Ayllón

Una última visita a la salida de Ayllón. El Convento de San Francisco. Al parecer, convertido en casa particular. Sí que son originales en este pueblo!. Aún así, me sigue gustando mucho más Pedraza.

Ex convento de San Francisco (Ayllon)

Próxima y última parada Maderuelo. También catalogado como “uno de los pueblos más bonitos de España”. Le rodea el pantano de Linares, que deja asomar los restos de un puente romano. Cruzamos el pantano y subimos la cuesta que nos lleva a Maderuelo. Entramos por un gran arco. Aun conserva los cerrojos, la portena y una gruesa puerta de madera acorazada. Nada más pasarla, a mano izquierda, un caserón con un gran portón que da acceso a una cafetería con un pequeño jardín. La Posada del Medievo. Una monada!. Qué mejor lugar para reponer fuerzas y visitar el pueblo.

Vista del pantano de Linares y puente.

Nos damos una vuelta por el pueblo. Es pequeño. No tiene demasiado ajetreo. Mucha “posada rural”, pero cerrada. Llegamos al centro del pueblo. Me han hablado de María. Una “joven” de 500 años que vive en la iglesia de Santa María. Cerrado. Nos quedamos con las ganas de conocerla. Continuamos nuestro recorrido atravesando un arco. En su día daba paso a la judería. Salimos a un pequeño paseo desde el que se tienen unas buenas vistas del pantano de Linares. Seguimos recorriendo el pueblo. No hay mucho más que ver. Volvemos al coche. Y le decimos a nuestra GPSa que nos lleve a casa.

Llegamos sobre las 21.00 horas. Cansados pero encantados con todo lo que hemos visto por tierras de Segovia. Ahora toca la tarea más ingrata. Deshacer maletas, poner lavadoras y volver a guardar todo en su sitio. Mañana empezaré a organizar fotos y relato de nuestras minivacaciones. Y a buscar información sobre nuestro próximo destino.

Mariarka :Mi profesión. Profesora vocacional. Mi trabajo (cuando lo tengo). Formadora de cursos de informática. Y en los ratos libres, devoradora de libros, fotógrafa de recuerdos y vistas, organizadora de eventos familiares, incondicional de las reuniones con amigos y aficionada a descubrir nuevos rincones y lugares, cercanos y lejanos.